27 agosto, 2017

Luis Ysla, la esperanza de El Charal

Este es un recuento de las columnas publicadas durante la temporada 2.016 - 2.017 en el portal El Emergente, de Ignacio Serrano. Muchas gracias, 'Nacho'.

Gerardo Boscán Villasmil

El béisbol, dentro de su complejidad y detalles que lo definen, te brinda oportunidades únicas que, si no se tiene el sentido de la oportunidad, podría definir tu vida para siempre.

El caso de Luis Ysla es uno de los muchos que conocemos y hemos leído en el béisbol. El caso de Luis Castro, por ejemplo, con los Rockies de Colorado. El de Leonel Campos con los Padres de San Diego, el del mismo David Peralta con los Cascabeles de Arizona.

Castro tiene el talento para llegar a la máxima experiencia en los Estados Unidos, algo que Peralta y Campos ya han disfrutado.



Castro, por un rumor de lesión en una rodilla, no pudo firmar un contrato millonario como prospecto. Peralta, estuvo de ver confinado su talento, en un inicio, en una cadena de hamburguesas con fama mundial. Campos, firmó a la edad en la que figuras como Félix Hernández ya era catalogada como el futuro de la MLB.


Luis Ysla vive un momento casi similar, siendo figura con los Bravos de Margarita y recientemente protegido en el roster de 40, nada menos, que de los Medias Rojas de Boston.

“Son cosas que tienes en la mente y, aunque lo trabajas desde hace tiempo, no tienes la noción de ello”, comenta el zurdo, hoy a pocos pasos de cumplir su meta. “No tenía la noción que me iban a colocar ahí (roster de 40). Lo que sí sé, es que ahora debo fajarme mucho más”.

Ysla comenzó su historia en un pueblito muy pequeño en Valencia, llamado el Charal, en Los Guayos. La zona es poco conocida, concurrida, y tal vez poco llamativa para que decir que es común que saquen figuras deportivas de ahí.

“Yo siempre quise cumplir esta meta, de jugar béisbol. Se me presentó la oportunidad muy tarde, o al menos eso piensas cuando tienes 20 años”, reconoció. “Y eso que ni siquiera fueron a verme a mí”.

El lanzador zurdo, uno de los más codiciados por cualquier equipo en el mundo, sobre todo si lanza strikes, se ganó una “platica” cuando fue a lanzarle a unos chamos que pretendían firmar el 2 de julio, en la categoría de “Julio 2”, para peloteros con al menos 16 años de edad con permiso para firmar al profesional.

“Un scout de los Gigantes me dijo que fuera con él para que le ayudara con esos chamos. Comencé a lanzar e hice mi trabajo rápido. Pregunté cuánto había lanzado (en velocidad) pero me dijeron que casi 90 millas por hora, así que me fui tranquilo a mi casa. Luego me llamaron y me dijeron que había estado constante por encima de las 92 millas por hora y que les interesaba. De ese día, fui el único que se fue con un contrato”, remomoró.

El carabobeño tiene bien definido su plan. “Estoy enfocado con los Bravos, cuando termine aquí, ponerme a trabajar en Boston. Ya el año pasado estuve cerca de subir, me lo expresaron así, y sé que ahora tengo muchísimo más chance de hacer el equipo, pero para eso debo trabajar”.

Ysla podría ser un combo de lanzador que, al momento de perfeccionar sus herramientas, pudiera ayudar a Boston.

En sus primeros dos años abrió en 35 de sus primeros 36 juegos, hasta pasar a ser relevista en el 2015 cuando solo abrió nueve de 33 partidos. En sus dos primeras zafras dejó 2.50 de efectividad en 172.1 episodios.

“Boston me dio mucha la oportunidad, confiaron en mí, lo que voy a hacer es seguir demostrando y tener más resultados positivos. Soy un pelotero completo, sé que lanzo duro pero tengo un buen repertorio”.

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