27 agosto, 2017

Elías Díaz y la premisa de nunca dar un paso atrás

Este es un recuento de las columnas publicadas durante la temporada 2.016 - 2.017 en el portal El Emergente, de Ignacio Serrano. Muchas gracias, 'Nacho'.

Gerardo Boscán Villasmil

Foto: Alexnys Vivas / Prensa Bravos
Cuando se tiene talento, calidad, carisma y ganas de superación, no debería haber algo más en el camino que el éxito. En el béisbol, hay que agregarle algo igualmente importante, el factor suerte.

Elías Díaz reúne esas características. Todas ellas lo llevaron a debutar en septiembre de 2015 con los Piratas de Pittsburgh. También a ocupar el sexto puesto entre todos los receptores prospectos según Baseball America para el 2016.

Tuvo un spring training de lujo que le haría casi imposible al alto mando del equipo bucanero dejarlo fuera del roster inaugural. Pero una molestia en el codo derecho le impidió cumplir esa primera parte del plan.


“El año pasado (2015)  fue un excelente año, tuve muchos logros debido al trabajo, y a Dios, por mantenerme sano. Pude ir al Juego de Estrellas del Fututo, fui Catcher del Año de la liga y todas las organizaciones en las menores, y eso me llevó a las Mayores”, rememoró el receptor zuliano.


“Tenía muchos objetivos por cumplir, una excelente primavera, pero no se dieron las cosas como esperaba, me lesioné. Un obstáculo que superé porque logré jugar nuevamente, tuve éxito en las menores, y luego sufrí la infección (rodilla) que me llevó a la operación. Defino de esas cosas son las que te fortalecen, como pelotero y ser humano, para experiencia, aprender y madurar”.

Díaz apenas pudo disputar 35 juegos en todo el año, solo uno de ellos en el equipo grande. “Son cosas que no controlas, obstáculos que Dios te poner para hacerte mejor cada día”, expuso.

El zuliano no negó sentirse abrumado en algún momento del proceso y el enorme reposo y rehabilitación durante todo el año. “Son cosas difíciles. Hay días que te levantas motivado al 100 por ciento, te quieres comer el terreno, pero viendo las situaciones, te levantas lesionado y piensas ¿qué debo hacer para ser mejor cada día y no caer en esto? Estar donde mi talento y condiciones me pueden tener todo el tiempo”.

La mente figura un papel preponderante en todas las situaciones. Para ello tuvo una especie de coach motivacional, su hermano de sangre y padre de crianza, Eminson Soto.

“Le doy las Gracias a Dios por ponerlo a mi lado. Nunca dejó de llamarme ni motivarme, siempre con esas palabras de apoyo”, dijo Díaz.

“Yo lo llamé un par de veces”, comentó Soto, quien tuvo una larga carrera de 16 años en nuestro país, ocho de ellas con los rapaces, cuatro con los Cardenales de Lara y cuatro más, sus últimas, con Pastora de Los Llanos, hoy la franquicia en la que juega su hermano e hijo, Bravos de Margarita.

“Tenía que explicarle, con la palabra de Dios, que la paciencia es lo que lo llevará a ser tan grande y lo llevará tan lejos como su corazón lo desee. Que no se desesperara, que él tenía todo para seguir adelante, crecer, sentirse útil. A no rendirse. Que no eran los obstáculos si no cómo los enfrente”, relató Soto, una semejanza a las palabras de Rocky Balboa en la sexta película de su saga:

“Tú, yo, o nadie va a pegar tan fuerte como la vida. Pero no se trata de cuán duro golpees. Se trata de cuán duro puedes ser golpeado y seguir adelante. Cuánto puedes soportar y seguir adelante. ¡Así es como se gana!”, memorable e inspiracional línea.

“Unos tienen un éxito prologando, otros más corto, pero aquí (el béisbol) no se sabe. Hay que ser paciente y perseverante, porque el tiempo siempre te va a llegar, con la organización con la que estés o con alguna otra”, agregó Díaz.

Su inicio en la presente temporada del béisbol venezolano ha sido resaltante. Batea para .318 en apenas seis juegos, debido a las restricciones, pero su ayuda defensiva es, y será la clave.

“Realmente, no esperé que estuviera en la forma y condiciones que está mostrando”, halagó Henry Blanco. “El año pasado fue clave, y este año, en el plan que tenemos, lo seguirá siendo. Para nosotros es muy grato verlo porque tiene todo para brillar aquí, y en los Estados Unidos”.

Díaz no duda en resaltar lo hecho por Soto en su recuperación. “No tienes la idea de preparación mental que Eminson puso en mí, trabajando en las cosas que yo no veía y él ya las estaba trabajando. Ha sido un pilar fundamental en mi camino para emprender en mi carrera”.

El careta solo espera que la paciencia y entrenamiento le brinden la salud suficiente para poder tomar la rienda de su destino. “Quiero ser yo mismo quien en el terreno decida si merezco o no estar donde lo deseo. Solo ruego a Dios porque me de salud, el resto, me lo entregó al nacer”.

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