19 febrero, 2016

José Pirela: "No estoy confiado"

El "Águila Negra" tendrá su primera experiencia en la liga del Cactus, en Arizona, en los spring training de los Padres. Tiene como meta, ganarse un puesto en el roster de 25.


Antes de partir a los Estados Unidos participó en varias
actividades con escuelas de béisbol menor. Foto: Enrique Rivas
José Pirela comenzará en pocos días los entrenamientos primaverales más importantes de su carrera. No porque su nueva organización, los Padres de San Diego, sean mucho más llamativos o mediáticos que su anterior, los Yanquis de Nueva York, sino por las reales oportunidades que tendrá para abrirse camino y lograr lo que busca desde el 2014: estabilidad en las Grandes Ligas.

Para él no solo cambia el hecho de estar de una costa a otra, atravesando todo los Estados Unidos desde Tampa a Peoria. “Cambia todo”, aseguró al término de una de las prácticas diarias que mantuvo en el Luis Aparicio “El Grande” para llegar en las mejores condiciones. “Voy a estar más lejos, pero las ganas y ansias son las mismas”, siguió. 

“Este año va a ser importante porque estaré con un nuevo equipo”, reconoció sobre la importancia que San Diego vio en él para llevarlo de Manhathan  hacia California.

“Son grandes (las expectativas) porque considero que va a haber mejores oportunidades ahí”, explicó.  

El nacido en Valera, críado y formado en Bobures, visitó a mediados de enero su nuevo estadio y ciudad, por un día. Ahí conoció a su mánager, Andy Green. “Fue un buen recibimiento, gracias a Dios. Lo poco que tuve, lo conocí a él y al gerente. Me dijeron que tendré gran oportunidad, que trabaje duro y compita porque todo puede pasar”

Cuando le dijeron que trabajara duro se lo dijeron concientes de la situación que el venezolano tendrá que atravesar desde el próximo 24 de febrero, día en que piden reportarse a los jugadores de psición.
 San Diego pareciera tener copados sus puestos como titular, pero Pirela sabe que su espacio, en un principio, será como utility. 

“No hay nada seguro en el béisbol” enfatizó. “Cualquier cosa puede pasar”, repitió con insistencia.

En un principio, no tendrá que pelear con su compatriota Yangervis Solarte en la tercera base. El venezolano se ganó la oportunidad de arrancar ahí los entrenamientos después de los números que colocó en la zafra 2015.

Pero sí tendrá en Brett Wallace y Cory Spangenberg para discutirle alguno que otro juego. Alexi Amarista pareciera ser otro obstáculo, pero el venezolano ha visto disminuir su aporte ofensivo, el que abrió sus puertas en la MLB.

Pero el norte del “Águila Negra” no es el cuadro si no los jardines. “Se lo expresé cuando conversé con ellos”, dijo Pirela quien en Venezuela ha disputado desde las tres últimas temporadas 112 juegos en los jardines, 104 como guardabosque izquierdo.

“El plan es trabajar en ambos (infield y outfield), es lo que quieren, pero les expresé que me siento cómodo en el outfield. Pero debo seguir trabajando para estar en el cuadro por si acaso llega una oportunidad”, confesó.

Pirela tiene algunos factores a su favor y es la confianza que sembró Ender Inciarte en su nuevo mánager. 

“Él es muy, muy amigo de Ender. De hecho, en el ‘meeting’ que ofreció al equipo comentó quererlo como a un hijo. Ender le habló grandes cosas de mí”, soltó. “Me dijo que estuvo viendo algunos videos, que le gusta mi manera de jugar, confirmando lo que ya había dicho antes Inciarte”.  

Para José no tener nada concreto lo lleva a tener un “plan” de trabajo. “La meta principal es hacer el equipo”, respondió. “Sigo trabajando lo mismo, no cambio nada. Este es mi chance de establecerme en las Mayores”, expuso con énfasis. 

“No estoy confiando, más bien estoy mucho más comprometido. Sé que debo trabajar muy duro como lo hice para llegar a las Grandes Ligas. Es una oportunidad que Dios me brindó y debo aprovecharla al máximo porque no siempre se presentan”.

Publicado en diario Panorama el 19 de febrero de 2016.

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